El street artist Rallito-X utiliza paredes de diferentes ciudades del mundo para protestar contra un sistema, tan absurdo como este personaje, el típico Yuppie, a quien le brotan falos de la cabeza en vez de buenas ideas www.rallitox.org

 

Política y sexo:

Como parte de nuestra vida, la política y el sexo han de convivir en mayor o menor grado de armonía. Este ámbito puede resultar muy amplio, pues no sólo se trata de recoger las canas al aire de nuestros presidentes o reyes y manifestar una postura desde el Arte Contemporáneo, sino de darle un giro interesante a la antiquísima pareja que forman la Política y el Sexo.

 

 

No sólo es Berlusconi y sus escándalos, sino lo que rodea un sistema en el que la estrategia para escalar social o políticamente venga de la mano del sexo. El sexo y sus manifestaciones deben adecuarse a leyes, a la Iglesia, a la censura. Muchos han sido los manifiestos que han surgido desde el Arte Contemporáneo como gritos contra una situación en la que política y el sexo han formado un peligroso cóctel molotov.

 

El street artist Rallito-X utiliza paredes de diferentes ciudades del mundo para protestar contra un sistema, tan absurdo como este personaje, el típico Yuppie, a quien le brotan falos de la cabeza en vez de buenas ideas