Por Raúl Sánchez-Serrano, imágenes de Carmen López (Soviet Magazine).

Andrea Michaelsson BTOY (Barcelona, 1977) vive y trabaja en la Ciudad Condal, aunque su proyección internacional la ha llevado por casi toda Europa con alguna parada en sudamérica. Lleva ya diez años ejerciendo su carrera artística en los que ha transformado la mezcla de imaginario pop y stencil en su sello personal // Imagen: Carmen López.

Esta obra con la imagen de Angela Davis forma parte de una serie que la artista produjo para una feria también sobre el tema de la subversión con imágenes de mujeres que se habían dedicado al activismo político // Imagen: Carmen López.

Andrea BTOY comparte taller junto a otros artistas en el barrio barcelonés de Poble Sec, donde produce la mayor parte de su obra sobre lienzo. Ha intervenido desde estaciones de tren en Varsovia hasta tranvías lisboetas // Imagen: Carmen López.

No solo hay espacio para el activismo y la subversión, sino también para potentes imágenes de actrices célebres del cine clásico, como Vivien Leigh caracterizada de Scarlett O’Hara o Elizabeth Taylor como Cleopatra. En la foto, Veronica Lake // Imagen: Carmen López.

Andrea BTOY trabaja con imágenes de fotografía antigua que transforma a través del stencil, fondos de graffiti y collage de posters. Reconoce sin tapujos que le ha arruinado la puerta a más de un propietario // Imagen: Carmen López.

La subversión es, hoy más que nunca, el bálsamo para las iras, las frustraciones y los males que nos acechan. En el arte también. Andrea BTOY se lo ha tomado muy a pecho: lleva años interviniendo el espacio público (y el privado) con su obra pictórica —el streetart integra de por sí cierta cuota, digamos, de rebeldía—, pero además ella es la protagonista de la próxima edición del WeArt Festival, que el próximo octubre llenará la ciudad de arte y subversión, el tema entorno al que gira la convocatoria de este año. WeArt Festival nació el año pasado con otro hilo conductor que no tenía menos de controvertido: el sexo, visto por la retina de decenas de artistas y a través de formatos como el media art, la literatura, el graffiti o la fotografía, con el objeto de ofrecer un campo de análisis y aproximación al debate de manera integradora, abierta y sobre todo, creativa. Andrea BTOY nos explica sin rodeos a qué ha venido y qué significa, para ella, todo esto del arte y la subversión:

SOVIET Magazine: Empezaste con la fotografía para llegar hasta aquí…
Andrea BTOY: En realidad empecé con otra cosa que no tenía nada que ver: la licenciatura de Derecho… Lo de la fotografía es algo que siempre estuvo en mi casa desde niña…

SM: Pero tu técnica es elaborada: combinas pintura, stencilgraffiti y fotografía…
BTOY: Recibes muchas influencias de todo tipo y al final se convierte en una especie de batidora con una pizca de mi ADN. ¡Ahí sale la combinación!

SM: ¿Por qué graffiti o streetart?
BTOY: Es una sensación de rebeldía, de expresión, la que me atrajo hace ya unos años en las calles de Barcelona, quizá por aquello de apropiarte de la calle. Ahora creo que, tal y como todo va evolucionando, también hay aspectos que han cambiado: empiezas a experimentar con otros materiales, otros espacios, pero el fundamento de base es intentar satisfacer mi día a día.

SM: ¿Y de dónde salen todas esas imágenes de mujeres?
BTOY: ¡Las expropio, hay tantas que no se acaban!

SM: Hablando de la mujer, ¿el streetart es un mundo de hombres?
BTOY: El mundo del arte es de hombres en general. Somos muchas menos. Hace un tiempo me leí un artículo sobre el papel de la mujer en el arte contemporáneo y las estadísticas eran bastante curiosas. Hay muchas mujeres que empiezan a estudiar y con el tiempo lo dejan. También considero que es una cosa de carácter. Al final, lo que yo quiero reivindicar es que quien tenga ganas de hacerlo, que lo haga.

SM: Explícanos el por qué de la imagen de esta edición de WeArt Festival…
BTOY: Este año, la temática de WeArt Festival es la subversión… Y creo que el icono más actual de la subversión son las Pussy Riot con sus acciones en contra del sistema de Vladimir Putin en Rusia y, sobre todo, porque dos de ellas están cumpliendo condena por vandalismo…

SM: ¿Y qué hace del arte algo subversivo?
BTOY: La provocación quizás, pero en su lado más políticamente incorrecto.

SM: ¿Cómo está el tema del streetart en Barcelona, mejor fuera?
BTOY: Creo que el asunto está empezando a cambiar. En otras ciudades como París, Londres, Atenas o Baltimore, ya se están haciendo proyectos de arte urbano bastante abiertos en cuanto a cesión de los espacios públicos. Aquí solo falta un poco más de bagaje, porque ganas, las hay.

SM: ¿Y el mercado del graffiti?
BTOY: He estado en Viena, en una exposición sobre arte urbano norteamericano con obras por valor de 200 mil euros. Y se compran. Es un mercado que desde el 2007 empieza a ser interesante, y hay artistas franceses, británicos y americanos con un caché bastante alto. Aquí quizá le cueste por el hecho de ser más invisible, pero fuera es un mercado como cualquier otro.

SM: ¿También hay crisis?
BTOY: Al revés. Hay bagaje y gente de fuera que está comprando aquí. Es cierto que todo es un poco especulativo. Creo que en este país hay un problema, por ejemplo, con las artes escénicas porque dependían de subvenciones. En cambio, los que vivimos un poco más de la venta de obra y de este mundo más privado nos mantenemos bastante bien. Hace cinco años todo esto era inviable. La crisis no significa que no haya calidad en el arte, aquí la hay.

SM: ¿Cómo puede el arte cambiar las cosas?
BTOY: Quizá poniendo en tela de juicio ciertos aspectos de abusos de poder, por ejemplo, a la manera de El Anatsui, que puede llegar a transformar el detritus del consumo a través sus majestuosos tapices… Aunque lo que yo he cambiado ha sido para mal: a unos cuantos propietarios les he arruinado la puerta porque me ha dado la gana.

SM: Danos tres imágenes de subversión…
BTOY: Ser mujer con pleno derecho en Irán, quemar banderas, los escraches…