Hoy hemos dado el pistoletazo de salida a un mes de subversión total y, lo hemos hecho nada más y nada menos que de la mano de Boris Hoppek, uno de los artistas más contestatarios del siglo XXI. Hoppek es uno de esos creadores que no pasan desapercibidos, nacido para lo políticamente incorrecto, ha realizado obras, intervenciones sociales, pinturas y esculturas en las capitales europeas. El racismo, la violencia y la sexualidad son los temas más recurrentes del artista.

Este mediodía, a las 14.00, teníamos una cita con Boris Hoppek. No era para tomar un café o unas cañitas antes de comer. No. Era para llenar de heces el Passeig de Gràcia de Barcelona, la calle más concurrida y una de las más conocidas de la Ciutat Comptal. Los voluntarios esperaban con una mezcla de nervios y curiosidad a las órdenes del maestro, quién calmado explicaba en que consistiría la acción subversiva. Las mierdas irían ordenadas y en fila de punta a punta de la calle para evitar que los viandantes cruzaran y llamar la atención al público.

La verdad es que ninguno tenía la certeza de lo que hacía, pero a todos nos apetecía sentir la adrenalina esa que sólo ocurre cuando se hace un acto prohibido, pues eso era, después de esperar aproximadamente una hora a que llegara el resto de los participantes nos dirigimos a la furgoneta de Hoppek quién dio unas nociones básicas a cada uno de los participantes de cómo realizar las mierdas. Ya se acercaba el momento.

Dispuestos todos con las mangas pasteleras (hechas a mano por el artista) llenas de barro, los participantes se han colocado en fila, mientras ya, una multitud de curiosos viandantes observaba todos los movimientos de la acción, en 3, 2, 1… la acción ha empezado y, casi ha acabado en un abrir y cerrar de ojos el Passeig de Gràcia estaba cubierto de caca.

Disimuladamente, los participantes, una vez finalizada su tarea se han dispersado por las calles colindantes. Los que se han encontrado con el espectáculo se han parado en medio de la calle con caras de sorpresa e incredulidad. No negaremos que también había algunas caras de indignación, pero ante todo reacciones de apoyo, porque todos estamos hartos de la situación política en España, de lo políticos, de los bancos, de todos los que roban, y sí, nos cagamos junto con Boris Hoppek. Bienvenidos a WeArt Festival 2013.